Protege tu piel con la ciencia de Heliocare: fórmulas avanzadas que reparan el daño solar y preservan tu juventud celular.
¿Es posible que un helecho tropical guarde el secreto para una piel eternamente joven y protegida? Lo que comenzó como una investigación científica en la Universidad de Harvard junto a Cantabria Labs, se convirtió en Heliocare, la marca de referencia médica que ha transformado la manera en la que entendemos la fotoprotección moderna.
El corazón de cada producto de esta firma es su exclusiva tecnología Fernblock®. Este extracto estandarizado de Polypodium leucotomos no es un filtro solar convencional; es un mecanismo de fotoinmunoprotección que actúa antes, durante y después de la exposición solar.
A diferencia de otros protectores, esta tecnología ofrece beneficios integrales:
La línea Heliocare 360º ha sido diseñada para cumplir con las máximas exigencias. Su cobertura no se limita a los rayos UVA y UVB, sino que extiende su escudo protector hacia la luz visible (incluyendo la luz azul de pantallas) y la radiación infrarroja.
Esta protección total es fundamental en el mundo actual, donde nuestra piel está expuesta constantemente a dispositivos digitales y factores ambientales que aceleran la oxidación celular.
La versatilidad es una de las mayores fortalezas de la marca. Entendiendo que no existen dos pieles iguales, han desarrollado texturas innovadoras que se adaptan a cada estilo de vida:
Heliocare no solo previene las quemaduras inmediatas, sino que trabaja en la memoria de la piel para evitar daños acumulativos a largo plazo. Al elegir esta ciencia dermatológica, estás invirtiendo en un cuidado preventivo avalado por más de 50 estudios científicos y recomendado por dermatólogos en todo el mundo. Mantener una piel sana, radiante y libre de manchas es un compromiso diario que comienza con la mejor defensa tecnológica disponible.
La fotoprotección oral con Heliocare Cápsulas no sustituye al gel o crema, sino que lo complementa.
Mientras el protector tópico actúa como barrera externa, las cápsulas aportan una protección homogénea desde el interior, llegando a zonas donde no aplicamos crema (como el cuero cabelludo o párpados) y aumentando la resistencia cutánea frente al eritema solar y el daño oxidativo profundo.
Los filtros comunes solo bloquean o reflejan la radiación en la superficie.
Fernblock® va más allá: es un activo biológico que repara el daño celular y protege el sistema inmunitario de la piel. Su capacidad para neutralizar radicales libres y prevenir la degradación del colágeno lo convierte en un tratamiento antiedad y protector de la salud cutánea de alta eficacia médica.