Mezcal 33 redefine la tradición oaxaqueña con una pureza excepcional, notas cítricas vibrantes y un espíritu contemporáneo único.
¿Qué sucede cuando el número sagrado de la creatividad se encuentra con el alma del agave en los valles de Oaxaca? Mezcal 33 no es solo una bebida; es un portal a una experiencia sensorial donde la mística del número 33 —símbolo de evolución y armonía— se fusiona con un proceso artesanal que respeta los tiempos de la tierra. Este destilado ha logrado romper los códigos visuales del mezcal tradicional, ofreciendo una estética minimalista que resguarda un líquido de complejidad asombrosa.
La creación de este mezcal comienza en los campos de agave Espadín, cultivado bajo modelos sustentables que fortalecen a las comunidades locales. El proceso de elaboración sigue los pasos dictados por generaciones de maestros mezcaleros:
Al explorar las diferentes expresiones de Mezcal 33, el paladar se encuentra con una narrativa fluida. La versión Joven destaca por su transparencia absoluta y un perfil donde predominan los cítricos como la naranja, la toronja y la lima. Es un mezcal brillante, con un suave toque herbal y un retrogusto mineral que invita a un segundo sorbo. Por otro lado, la variante Reposada adquiere matices más suaves y redondos, producto de su descanso en barricas, equilibrando el frescor del agave con sutiles notas de madera.
La distinción de esta marca radica en su capacidad para atraer tanto al conocedor purista como al nuevo entusiasta. Su versatilidad lo hace ideal para:
Mezcal 33 representa una visión contemporánea de México: una que se siente orgullosa de sus raíces, pero que mira hacia el futuro con un diseño limpio y una calidad innegociable en cada destilación. Es el equilibrio entre el humo sutil y la frescura frutal, encapsulado en una botella que es, en sí misma, una declaración de principios.
Para disfrutar plenamente de Mezcal 33 Joven, se sugiere servirlo a temperatura ambiente en una copa de cristal o veladora.
Antes del primer trago, inhale suavemente para identificar sus notas de cítricos y hierbas. Se recomienda tomar sorbos pequeños, permitiendo que el líquido recorra todo el paladar para percibir el equilibrio entre el agave cocido y el humo tenue, acompañado preferentemente de rodajas de naranja.
El número 33 es un símbolo de evolución, creatividad y armonía universal. Dentro de la marca, representa la unión entre la maestría artesanal de Oaxaca y una visión moderna sin etiquetas ni reglas rígidas.
Este concepto se refleja en su diseño minimalista y en la búsqueda de una pureza excepcional que rompe con la estética convencional del mezcal, enfocándose en la calidad intrínseca del destilado.