Explora el misticismo y la pureza del Mezcal 400 Conejos, el destilado oaxaqueño que reconecta tus sentidos con lo sagrado.
¿Sabías que cada sorbo de mezcal puede invocar una personalidad distinta según la antigua cosmogonía mexica? El Mezcal 400 Conejos no es solo una bebida espirituosa de alta calidad; es el puente entre la tradición milenaria de los valles centrales de Oaxaca y el paladar contemporáneo que busca autenticidad sin complicaciones. Este destilado ha logrado posicionarse como un referente mundial gracias a su equilibrio perfecto entre suavidad, carácter ahumado y una narrativa que rinde homenaje a los Centzon Totochtin, los cuatrocientos dioses conejos de la embriaguez.
La historia de esta marca se hunde en las raíces de la mitología mesoamericana. Según la tradición, Mayahuel, la diosa del maguey, tuvo 400 hijos que eran amamantados con el elixir del agave. Estos pequeños seres representaban las infinitas formas en que el espíritu humano puede manifestarse bajo el influjo del mezcal. Al degustar el Mezcal 400 Conejos, se dice que uno de estos espíritus toma el control, otorgando una experiencia única y mística en cada ocasión.
Para alcanzar su perfil distintivo, el Mezcal 400 Conejos sigue métodos respetuosos con la herencia oaxaqueña en Santiago Matatlán. El proceso es una coreografía de paciencia y técnica:
La versatilidad es uno de los pilares de la marca, ofreciendo opciones para diversos perfiles de consumidores:
Para apreciar realmente la calidad de un mezcal artesanal, se recomienda beberlo "a besos", es decir, en sorbos pequeños y pausados. Puede acompañarse con rodajas de naranja y sal de gusano para realzar los tonos cítricos y terrosos del destilado. Su graduación alcohólica, usualmente alrededor de los 38 grados, lo hace ideal tanto para consumirse derecho como para ser la base de coctelería premium que no oculte el alma del agave. Al elegir esta etiqueta, te sumerges en una cultura viva que celebra la tierra, el fuego y la magia de Oaxaca.
La diferencia radica en el tiempo de maduración. El 400 Conejos Joven se embotella directamente tras la destilación, manteniendo notas frescas de agave y un ahumado vibrante.
El Reposado descansa 3 meses en barricas de roble, adquiriendo un color ámbar y sabores más dulces como vainilla y caramelo, lo que reduce la percepción del alcohol en el paladar.
El nombre proviene de la leyenda de los Centzon Totochtin (400 conejos en náhuatl). Eran dioses prehispánicos asociados a la embriaguez y el agave.
Cada conejo representa una personalidad o estado de ánimo diferente que el mezcal despierta en quien lo bebe, simbolizando la diversidad de experiencias espirituales de esta bebida milenaria.