Mezcal Amores es un tributo al agave y la tierra mexicana, fusionando tradición artesanal con un compromiso social inquebrantable.
¿Es posible capturar la esencia del sol, el alma de la tierra y la pasión de las manos artesanas en una sola botella? Mezcal Amores, ahora evolucionado globalmente como Mezcal Amarás, no es simplemente un destilado; es una filosofía de vida que nace bajo el concepto de amor al entorno. Desde su fundación, esta casa mezcalera se ha distinguido por un modelo holístico que busca el equilibrio perfecto entre el ecosistema y el disfrute consciente, garantizando que cada sorbo cuente una historia de respeto y sustentabilidad.
El corazón de Mezcal Amores reside en su compromiso con el ciclo de vida del agave. A diferencia de las producciones industriales, aquí se honra el tiempo. Dependiendo de la especie, un agave puede tardar entre 7 y 35 años en alcanzar su madurez óptima. Bajo la premisa "De la semilla a la copa", la marca implementa programas de reforestación donde se siembran hasta siete agaves por cada uno cosechado, asegurando la biodiversidad para las futuras generaciones.
La elaboración de este elíxir sigue métodos ancestrales que preservan la pureza del sabor. Los pilares de su producción incluyen:
La riqueza de Mezcal Amores se manifiesta en su variada familia de etiquetas, cada una diseñada para ofrecer un perfil sensorial distinto:
Más allá del líquido, la marca destaca por ser el primer mezcal con neutralidad de carbono en México. Al destinar un porcentaje de sus ventas netas a proyectos de impacto social, apoyan directamente a las comunidades productoras. Esto incluye desde el pago de precios justos hasta la capacitación técnica de los maestros mezcaleros, logrando un círculo virtuoso que fortalece la economía local y protege el legado cultural de regiones como Oaxaca y Guerrero. Saborear este mezcal es, en esencia, participar en un movimiento que celebra la vida y la pasión por México.
La principal diferencia radica en su fermentación 100% natural y el uso de métodos tradicionales como la cocción en hornos de piedra y molienda en tahona.
A diferencia de los procesos industriales, Mezcal Amores no utiliza químicos ni aceleradores, respetando el tiempo de maduración de cada agave para garantizar una pureza y complejidad aromática superior.
A través de su modelo "De la semilla a la copa", la marca lidera programas de conservación que incluyen la siembra de hasta siete ejemplares por cada agave cosechado.
Además, operan con neutralidad de carbono y protegen la biodiversidad de agaves raros en viveros propios, asegurando que las especies silvestres no se extingan debido a la demanda comercial del mercado global.