Mezcal Contraluz redefine el lujo líquido: el primer cristalino que equilibra la fuerza del agave con una suavidad sin igual.
¿Es posible capturar la esencia ahumada de la tradición oaxaqueña y filtrarla hasta alcanzar una pureza absoluta sin perder su alma? Mezcal Contraluz ha demostrado que no solo es posible, sino que representa una nueva era para los destilados de lujo en México. Al ser el primer mezcal cristalino del mundo, esta etiqueta ha logrado romper las barreras entre lo clásico y lo contemporáneo, ofreciendo una experiencia sensorial que desafía las expectativas de los paladares más exigentes.
La historia de Mezcal Contraluz comienza en el corazón de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca. En esta región emblemática, el agave Espadín es seleccionado cuidadosamente por productores locales que mantienen vivas las técnicas ancestrales. Sin embargo, lo que hace que este destilado sea único es su proceso de refinamiento posterior. Tras una cocción en hornos de piedra y una doble destilación en alambiques de cobre, el líquido entra en una fase de maduración que cambiará su destino.
A diferencia de los mezcales jóvenes tradicionales, este ejemplar reposa durante aproximadamente seis meses en barricas de roble americano. Durante este tiempo, el destilado adquiere matices complejos que suelen reservarse para los añejos. El paso final, y el más distintivo, es una filtración meticulosa a través de carbón activado. Este proceso elimina el color dorado obtenido de la madera, devolviéndole una transparencia impecable, pero conservando e intensificando los sabores desarrollados en la barrica.
Al degustar Mezcal Contraluz, se percibe una armonía perfecta entre la robustez del agave y la elegancia de la madera. El perfil se caracteriza por:
La categoría cristalina ha ganado terreno en el mundo de los espirituosos ultra-premium debido a su versatilidad. Mezcal Contraluz se posiciona como la opción ideal para quienes buscan la profundidad del mezcal pero prefieren una textura más sedosa y menos agresiva al paladar. Es un puente entre el mundo del tequila premium y el carácter indomable del mezcal artesanal.
Para apreciar cada matiz de esta joya oaxaqueña, se sugiere seguir ciertos rituales de degustación:
Mezcal Contraluz no es solo una bebida; es un manifiesto de sofisticación que rinde homenaje a sus raíces mientras mira fijamente hacia el futuro de la coctelería y el consumo consciente de destilados de alta gama.
La principal diferencia radica en su proceso de maduración y filtrado. Mientras que un mezcal joven se embotella tras la destilación, Mezcal Contraluz reposa 6 meses en barricas de roble americano.
Posteriormente, se somete a una filtración con carbón activado que elimina el color, resultando en un líquido cristalino con la suavidad de un reposado y la frescura de un joven.
El agave Espadín aporta la base estructural de sabor, destacando notas de agave cocido y matices frutales. Al ser cultivado en Tlacolula, Oaxaca, hereda el terroir de la región.
En Mezcal Contraluz, el carácter del Espadín se suaviza mediante el reposo, permitiendo que emerjan notas dulces y cítricas que normalmente están ocultas por el humo intenso en otros mezcales artesanalmente producidos.