Explora la esencia de la Milla de Oro con Matarromera, un vino de leyenda que fusiona tradición e innovación en cada copa.
¿Qué sucede cuando la ambición de crear el mejor tinto del mundo se encuentra con las tierras privilegiadas de la Milla de Oro en la Ribera del Duero? La respuesta reside en cada botella de Vino Matarromera, una firma que desde su primera añada en 1994 logró lo impensable: conquistar el máximo galardón internacional y posicionarse como un referente de calidad indiscutible. Este vino no es solo una bebida, es el relato de un paisaje castellano interpretado con maestría por Carlos Moro.
Fundada en 1988 en Valbuena de Duero, la bodega Matarromera se asienta sobre laderas que miran al río Duero, donde la variedad Tempranillo alcanza su máxima expresión. La arquitectura de la bodega, con naves semienterradas para mantener una temperatura natural constante, refleja una filosofía que respeta los métodos ancestrales sin renunciar a la tecnología enológica más avanzada. Esta dualidad ha permitido que sus elaboraciones mantengan una personalidad propia, marcada por la estructura, la elegancia y una capacidad de guarda excepcional.
El secreto de la distinción de Matarromera se encuentra en sus suelos. Las 100 hectáreas de viñedo propio se distribuyen en pagos seleccionados de Pesquera y Valbuena de Duero. El clima continental, con sus marcados contrastes térmicos entre el día y la noche, favorece una maduración lenta y equilibrada de la uva. La uva Tempranillo, o Tinta del País, es la protagonista absoluta, aportando:
La gama de vinos de la bodega se define por el respeto a los tiempos de crianza en barricas de roble francés y americano. Cada categoría ofrece una experiencia sensorial distinta, adaptada a diferentes momentos de consumo:
Matarromera no solo mira hacia la excelencia en el sabor, sino también hacia el futuro del planeta. Fue la primera bodega en España en certificar su huella de carbono y lidera proyectos de I+D+i enfocados en la agricultura ecológica y la eficiencia energética. Este enfoque sostenible garantiza que el vino que disfrutamos hoy sea el resultado de un ecosistema saludable y protegido para las próximas generaciones.
Sumergirse en el universo de este tinto es descubrir la armonía entre la potencia de la Ribera del Duero y la delicadeza de una elaboración artesanal. Vino Matarromera continúa siendo, décadas después de su nacimiento, una elección segura para quienes buscan autenticidad, prestigio y el placer de un vino bien hecho.
El Vino Matarromera utiliza una combinación de roble francés y americano para su crianza.
El roble americano aporta notas dulces de vainilla y coco, mientras que el francés añade especias y finura. Esta mezcla equilibrada es clave para lograr la complejidad aromática y la estructura sedosa que caracterizan a sus tintos, permitiendo que la fruta Tempranillo siempre sea la protagonista.
Para disfrutar de toda la riqueza de un Matarromera Reserva, se recomienda servirlo entre los 16ºC y 18ºC.
A esta temperatura, los taninos se muestran más amables y los aromas terciarios, como el cuero y el cacao, se expresan con mayor nitidez. Es aconsejable decantar el vino unos 30 minutos antes para permitir su oxigenación y apertura sensorial.