Mejora tu visión y seguridad en cada ruta con el visor para casco de moto perfecto. ¡Descubre la claridad que necesitas hoy!
¿Alguna vez has sentido que el mundo se distorsiona mientras conduces a alta velocidad, poniendo en riesgo tu capacidad de reacción ante lo inesperado? No es solo una sensación; es una realidad que enfrentan muchos motociclistas cuando descuidan el componente más vital de su equipo de protección después de la calota: el visor para casco de moto.
Este elemento actúa como el principal escudo protector para tus ojos, resguardándolos no solo de la fuerza del viento, sino de proyectiles, insectos y la radiación solar. Entender su tecnología es el primer paso para una conducción segura y confortable en cualquier condición climática.
La mayoría de los visores modernos de alta calidad están fabricados con policarbonato inyectado. Este material destaca por su increíble resistencia a los impactos y su flexibilidad, lo que evita que se astille en caso de un accidente grave. Sin embargo, no todos los visores son iguales. La calidad óptica se mide en clases, siendo la Clase 1 la que ofrece menor distorsión visual, esencial para evitar la fatiga ocular en viajes largos.
Además, un buen visor debe contar con un tratamiento antirrayas. Aunque ningún material es indestructible, estas capas endurecidas prolongan la vida útil del componente frente al roce del polvo y la limpieza frecuente, manteniendo la transparencia por mucho más tiempo.
Dependiendo de las condiciones lumínicas y el estilo de uso, existen diversas opciones para personalizar tu experiencia:
Uno de los mayores desafíos para un motorista es la condensación interna. La tecnología Pinlock ha transformado esta experiencia. Se trata de una lente interior que se fija al visor principal mediante dos pequeños anclajes, creando una barrera de aire aislante que impide que el vaho se forme por la diferencia de temperatura entre el interior del casco y el exterior. Es una pieza fundamental para la seguridad activa en climas fríos o lluviosos.
Para garantizar que el visor cumpla su función protectora, el mantenimiento es innegociable. Aquí te presentamos algunas pautas esenciales:
Recordar que la homologación (como la norma ECE 22.06) garantiza que el visor ha pasado pruebas de resistencia al impacto y calidad óptica. Un visor en mal estado no solo es incómodo, sino que aumenta exponencialmente el riesgo de accidentes al comprometer tu principal entrada sensorial en la carretera.
Debes cambiarlo inmediatamente si presenta rayaduras profundas que afecten la visión nocturna o si los mecanismos de cierre fallan.
Incluso sin daños visibles, se recomienda renovarlo cada dos años, ya que el policarbonato pierde propiedades de resistencia por la exposición constante a los rayos UV y contaminantes ambientales.
La tecnología Pinlock crea una cámara de aire sellada que evita por completo el empañamiento por diferencia de temperatura.
Es fundamental para la seguridad activa, permitiendo una visión cristalina en días lluviosos o fríos, eliminando la necesidad de abrir el visor y exponerse al viento o al agua mientras se conduce.