Domina el asfalto con la tecnología que protege a los campeones. Un Casco AGV es sinónimo de innovación, estilo y seguridad total.
¿Qué separa a un piloto convencional de una leyenda del motociclismo? A menudo, la respuesta se encuentra en la confianza que otorga llevar un equipo diseñado para desafiar los límites de la física. El Casco AGV no es solo un accesorio de protección; es el resultado de décadas de evolución técnica nacida en los circuitos más exigentes del mundo.
Fundada en 1947 por Gino Amisano, AGV (Amisano Gino Valenza) transformó para siempre la seguridad en dos ruedas. Desde el desarrollo del primer casco integral en Europa hasta su estrecha colaboración con iconos como Giacomo Agostini y Valentino Rossi, la marca ha mantenido un compromiso inquebrantable con la innovación. Esta herencia se traduce en cada calota fabricada, donde el diseño italiano se une a estándares de seguridad que superan las normativas internacionales.
El protocolo de diseño AGV Extreme Safety es el pilar que define la fabricación moderna de estos cascos. Este sistema no solo busca cumplir con las certificaciones obligatorias, sino que somete a cada modelo a pruebas de impacto mucho más severas. Las ventajas de esta ingeniería incluyen:
La versatilidad de la gama permite encontrar el equilibrio ideal entre rendimiento y uso diario:
La seguridad de un Casco AGV depende en gran medida de su construcción interna y externa. Los materiales utilizados varían según el propósito del casco:
Fibra de Carbono: Utilizada en los modelos de alto rendimiento para maximizar la resistencia y reducir el peso al mínimo posible.
Fibras Compuestas: Una mezcla equilibrada que ofrece gran absorción de energía.
Resina Termoplástica de Alta Resistencia: Ideal para modelos accesibles que no comprometen la integridad estructural bajo la nueva normativa ECE 22.06.
Un casco seguro debe ser, ante todo, un casco cómodo. AGV ha perfeccionado los interiores con tejidos transpirables de alta tecnología (como Shalimar y Ritmo) que gestionan la humedad y el calor. Los sistemas de ventilación integrados (IVS) permiten un flujo de aire constante, evitando el empañamiento y manteniendo la concentración del piloto en el camino.
Al elegir este equipo, el motorista se une a una tradición de excelencia que prioriza la vida y el rendimiento sobre el asfalto. La evolución continúa, y cada kilómetro recorrido con un AGV es testimonio de una ingeniería dedicada a proteger lo más valioso: tu pasión por rodar.
Para garantizar tu protección, verifica que el casco cuente con la etiqueta de homologación ECE 22.06, que es el estándar más reciente y exigente en Europa.
Esta certificación asegura que el modelo ha superado pruebas de impacto rotacional, resistencia de la visera y estabilidad del sistema de retención, ofreciendo un nivel de seguridad superior a normativas anteriores.
Se recomienda sustituir el casco cada 5 años desde su primer uso o si ha sufrido un impacto severo.
Con el tiempo, materiales como el EPS interior pueden degradarse y perder su capacidad de absorción de energía. Un mantenimiento adecuado de los acolchados y la calota prolongará su confort, pero no su capacidad estructural de protección definitiva.