Eleva tu seguridad en pista con tecnología de vanguardia y diseños aerodinámicos creados para los pilotos más exigentes hoy.
¿Te has preguntado alguna vez si tu equipo actual realmente soportaría las fuerzas extremas de una caída a alta velocidad? Un casco para moto deportiva no es solo una pieza estética de tu equipación; es una obra de ingeniería diseñada para gestionar la energía, minimizar la resistencia al viento y, en última instancia, preservar la vida en el escenario más crítico. Al rodar en una máquina de alto rendimiento, cada milímetro de diseño cuenta para mantener la estabilidad y la concentración total en el asfalto.
Los cascos integrales deportivos se distinguen por su perfil afilado y el uso de alerones o spoilers traseros. Estos elementos no son solo visuales, tienen funciones técnicas vitales:
La ligereza es un factor determinante para evitar la fatiga cervical. En la categoría deportiva, predominan tres tipos de calotas:
Para garantizar que un casco de moto es apto para uso deportivo, debe cumplir con normativas rigurosas. La nueva homologación ECE 22.06 es actualmente el estándar más exigente en Europa, introduciendo pruebas de impacto rotacional y ensayos a diferentes velocidades. Por otro lado, la certificación DOT es la norma estadounidense básica, mientras que el sello SNELL o la homologación FIM son requisitos indispensables si planeas entrar en circuitos de competición oficial.
En el mundo deportivo, el sistema de cierre de doble anilla (Doble D) es el único permitido en la mayoría de pistas debido a su fiabilidad absoluta; no puede abrirse accidentalmente y permite un ajuste perfecto cada vez que se usa. Además, la visibilidad es crucial: las pantallas deben ofrecer un campo de visión vertical amplio para ver la salida de las curvas mientras se está en posición de carrera y deben ser compatibles con láminas Pinlock para evitar el empañamiento bajo cualquier condición climática.
Elegir el equipo adecuado transforma radicalmente la experiencia de conducción, permitiendo que el piloto se enfoque únicamente en trazar la línea perfecta con la confianza de que su protección está a la altura de su pasión.
El casco debe quedar ajustado pero sin causar dolor. Al mover la cabeza, el casco no debe bailar; debe mover la piel de tus mejillas.
Es vital medir la circunferencia de tu cabeza sobre las cejas y consultar la guía del fabricante. Recuerda que los acolchados interiores tienden a ceder ligeramente tras las primeras semanas de uso constante.
Incluso sin accidentes, se recomienda renovarlo cada 5 años si es de policarbonato o cada 7 años si es de fibras premium.
Los materiales como el EPS interno se degradan y pierden capacidad de absorción. Por supuesto, si el casco sufre un impacto fuerte contra el suelo, debe reemplazarse inmediatamente, ya que su estructura queda comprometida.