Explora el alma de Sevilla con la ginebra que revolucionó el mundo: aroma a fresas naturales y una frescura artesanal única.
¿Es posible que un error en una destilería centenaria cambiara para siempre la forma en que el mundo entiende la ginebra? Lo que comenzó como un intento de macerar fresas naturales en una de las destilerías más antiguas de Andalucía, terminó dando vida a una leyenda líquida que hoy recorre los cinco continentes. La Ginebra Puerto de Indias no es solo una bebida; es el resultado de la intuición, la tradición de Carmona y la frescura de los campos de Huelva.
La historia de esta marca se escribe entre los muros de Los Alcores de Carmona, una destilería fundada en 1880 que se asienta sobre termas romanas y canales árabes. En este entorno privilegiado, dos hermanos sevillanos rescataron un legado de destilación artesanal para crear algo disruptivo. El nombre rinde homenaje a la época en la que Sevilla era el principal Puerto de Indias, el nexo de unión entre el Viejo Mundo y las riquezas que llegaban de ultramar.
A diferencia de los procesos industriales masivos, esta ginebra se mantiene fiel a sus raíces. Su producción destaca por:
Al servir una copa de la variedad Strawberry, la más emblemática de la casa, se despierta un abanico de sensaciones que evocan la primavera sevillana. El color es un rosa salmón brillante, limpio y sugerente. En nariz, el aroma es inconfundible: una explosión de fresas naturales que se entrelaza con las bayas de enebro.
En boca, la entrada es suave y sedosa. No es una ginebra que abrume por su graduación, sino que invita a saborear los matices cítricos de la naranja y el limón que equilibran el dulzor de la fruta roja. El final es persistente, dejando un recuerdo fresco que la hace ideal para quienes buscan una alternativa a las ginebras secas tradicionales.
Para disfrutar de todo el potencial de esta ginebra premium, el perfect serve es fundamental. Sigue estos pasos para elevar tu experiencia:
Aunque la versión rosa es la más conocida, la destilería ha expandido su maestría a otras variedades que mantienen la misma esencia artesanal. Desde la Pure Black Edition, con sus notas de azahar y perfil más sobrio, hasta la innovadora Blackberry, cada botella es un tributo a la riqueza botánica de Andalucía. La ginebra Puerto de Indias ha logrado democratizar el consumo de combinados, atrayendo a paladares que antes no se sentían identificados con el carácter amargo del enebro puro.
Para resaltar su perfil afrutado, se recomienda mezclarla con tónica clásica o un refresco de lima-limón.
Si prefieres un sabor más seco, la tónica tradicional equilibra el dulzor natural de la fresa. Si buscas una experiencia más refrescante y suave, el toque cítrico del refresco de lima potencia los matices de la fruta sin opacarlos.
La principal diferencia radica en el perfil aromático y el proceso de saborización.
Mientras que una London Dry se centra en el predominio seco del enebro y botánicos herbales, la propuesta de Puerto de Indias utiliza una maceración de fresas naturales de Huelva. Esto da como resultado una ginebra más amable en paladar, con un carácter afrutado y menos amargo.